jueves, 21 de mayo de 2015
martes, 17 de marzo de 2015
Ironía, instrucciones de uso
Tanto en la gran mayoria de los tweetts- pasando por estados de face, articulos perodísticos, crítica literaria, cultural- como en la literatura que se publica actualmente, todo el discurso está saturado de ironía. Está de moda. Acá, en una de sus cartas al joven poeta, Rilke nos enseña a usarla bien.
II
Viareggio, cerca de Pisa
(Italia), a 5 de abril de 1903
Ha de perdonarme,
distinguido y estimado señor, que haya tardado hasta hoy para recordar con
gratitud su carta del 24 de febrero. Durante todo este tiempo me encontré
bastante mal. No precisamente enfermo, pero sí abatido y presa de una
postración de carácter gripal, que me inhabilitaba para todo. Finalmente, al
ver que ni por asomo llegaba a operarse ningún cambio en mi estado, acabé por
acudir a orillas de este mar meridional, cuya acción bienhechora ya me fue de
algún alivio en otra ocasión. Pero aun no estoy restablecido. Todavía me cuesta
escribir. Así, pues, tendrá usted que acoger estas pocas líneas en lugar de
muchas más.
Sepa, desde luego, que me causará siempre alegría con cada una de sus cartas. Sólo habrá de ser indulgente con mis respuestas, que quizás lo dejen a menudo sin nada entre las manos. Y es que en realidad, sobre todo ante las cosas más hondas y más importantes, nos hallamos en medio de una soledad sin nombre. Para poder aconsejar y, más aun, para poder ayudar a otro ser, deben ocurrir y lograrse muchas cosas. Y para que se llegue a acertar una sola vez, debe darse toda una constelación de circunstancias propicias.
Sólo dos cosas más querría decirle hoy:
En primer lugar, algo acerca de la ironía. No se deje dominar por ella, y menos que en cualquier otra ocasión, en los momentos de esterilidad. En los que sean fecundos, procure aprovecharla como un medio más para comprender la vida. Empleada con pureza, también la ironía es pura, y no hay por qué avergonzarse de ella. Pero si usted siente que le es ya demasiado familiar y teme su creciente intimidad, vuélvase entonces hacia grandes y serios asuntos, ante los cuales ella quedará siempre pequeña y desamparada. Busque la profundidad de las cosas: hasta allí nunca logra descender la ironía... Y cuando la haya llevado así al borde de lo sublime, averigüe al mismo tiempo si ese modo de entender la vida brota de una necesidad propia y esencial. Pues entonces, bajo el influjo de las cosas serias, acabará por desprenderse de usted -si es algo meramente accidental-; o bien -si es que realmente le pertenece como algo innato- cobrará fuerza, y se convertirá en un instrumento serio para incluirse entre los medios con que usted habrá de plasmar su arte.
Lo otro que yo quería decirle es esto: De todos mis libros, muy pocos me son imprescindibles. En rigor, sólo dos están siempre entre mis cosas, dondequiera que yo me halle. También aquí los tengo conmigo: la Biblia y las obras del poeta danés Jens Peter Jacobsen. Se me ocurre pensar si usted las conoce. Puede adquirirlas fácilmente, ya que algunas de ellas han sido publicadas -muy bien traducidas por cierto- en la "Biblioteca Universal" de las "Ediciones Reclam". Procúrese los Seis cuentos de J. P. Jacobsen así como su novela Niels Lyhne, y empiece por leer, en el primer librito, el primer cuento, que lleva por título "Mogens": Le sobrecogerá un mundo; la dicha, la riqueza, la inconcebible grandiosidad de todo un mundo. Permanezca y viva por algún tiempo en estos libros, y aprenda de ellos cuanto le parezca digno de ser aprendido. Ante todo, ámelos: su cariño le será pagado miles y miles de veces. Y, cualquiera que pueda llegar a ser más adelante el rumbo de su vida, estoy seguro de que ese amor cruzará siempre la urdimbre de su existencia, como uno de los hilos más importantes en la trama de sus experiencias, de sus desengaños y de sus alegrías.
Si yo he de decirle quien me enseñó algo acerca del crear, de su esencia, de su profundidad y de cuanto en él hay de eterno, sólo puedo citar dos nombres: el del grande, muy grande Jacobsen [2] y el de Auguste Rodin [3], el escultor sin par entre todos los artistas que viven en la actualidad.
¡Que siempre le salga todo bien en sus caminos!
Su
Rainer Maria Rilke
Sepa, desde luego, que me causará siempre alegría con cada una de sus cartas. Sólo habrá de ser indulgente con mis respuestas, que quizás lo dejen a menudo sin nada entre las manos. Y es que en realidad, sobre todo ante las cosas más hondas y más importantes, nos hallamos en medio de una soledad sin nombre. Para poder aconsejar y, más aun, para poder ayudar a otro ser, deben ocurrir y lograrse muchas cosas. Y para que se llegue a acertar una sola vez, debe darse toda una constelación de circunstancias propicias.
Sólo dos cosas más querría decirle hoy:
En primer lugar, algo acerca de la ironía. No se deje dominar por ella, y menos que en cualquier otra ocasión, en los momentos de esterilidad. En los que sean fecundos, procure aprovecharla como un medio más para comprender la vida. Empleada con pureza, también la ironía es pura, y no hay por qué avergonzarse de ella. Pero si usted siente que le es ya demasiado familiar y teme su creciente intimidad, vuélvase entonces hacia grandes y serios asuntos, ante los cuales ella quedará siempre pequeña y desamparada. Busque la profundidad de las cosas: hasta allí nunca logra descender la ironía... Y cuando la haya llevado así al borde de lo sublime, averigüe al mismo tiempo si ese modo de entender la vida brota de una necesidad propia y esencial. Pues entonces, bajo el influjo de las cosas serias, acabará por desprenderse de usted -si es algo meramente accidental-; o bien -si es que realmente le pertenece como algo innato- cobrará fuerza, y se convertirá en un instrumento serio para incluirse entre los medios con que usted habrá de plasmar su arte.
Lo otro que yo quería decirle es esto: De todos mis libros, muy pocos me son imprescindibles. En rigor, sólo dos están siempre entre mis cosas, dondequiera que yo me halle. También aquí los tengo conmigo: la Biblia y las obras del poeta danés Jens Peter Jacobsen. Se me ocurre pensar si usted las conoce. Puede adquirirlas fácilmente, ya que algunas de ellas han sido publicadas -muy bien traducidas por cierto- en la "Biblioteca Universal" de las "Ediciones Reclam". Procúrese los Seis cuentos de J. P. Jacobsen así como su novela Niels Lyhne, y empiece por leer, en el primer librito, el primer cuento, que lleva por título "Mogens": Le sobrecogerá un mundo; la dicha, la riqueza, la inconcebible grandiosidad de todo un mundo. Permanezca y viva por algún tiempo en estos libros, y aprenda de ellos cuanto le parezca digno de ser aprendido. Ante todo, ámelos: su cariño le será pagado miles y miles de veces. Y, cualquiera que pueda llegar a ser más adelante el rumbo de su vida, estoy seguro de que ese amor cruzará siempre la urdimbre de su existencia, como uno de los hilos más importantes en la trama de sus experiencias, de sus desengaños y de sus alegrías.
Si yo he de decirle quien me enseñó algo acerca del crear, de su esencia, de su profundidad y de cuanto en él hay de eterno, sólo puedo citar dos nombres: el del grande, muy grande Jacobsen [2] y el de Auguste Rodin [3], el escultor sin par entre todos los artistas que viven en la actualidad.
¡Que siempre le salga todo bien en sus caminos!
Su
Rainer Maria Rilke
jueves, 19 de febrero de 2015
LOS RUSOS HIJOS DE PUTA
La soledad se hace. Un vino y la gente la hacen/ Qué va a hacer? Eso es vivir./
Sé, soy especial/
Ya sé, soy especial
/ Me caen todos mal/
Me caen todos mal. Esta es la letra de una de las canciones de una nueva
banda argentina que vale la pena. Si bien no estan renovando, ni
aportando algo nuevo, ni creando algo novedoso,
simplemente tienen la gran virtud de no caer en la demagógia fácil que
practican la mayoria de las bandas de rock actuales; esas que,
disco a disco, show a show, nos dan lo que "queremos" escuchar, lo que
"esperamos" escuchar, y no se arriesgan nunca. En cambio esta nueva formación
tiene el merito de ser iconoclasta posta, y de ser autentica como lo
era Flema: no les falta actitud y despojo punk, las emociones que mueven
sus canciones son potentes, genuinas con letras simples aunque
sugestivas, con poco logran interpelar mucho: mucha guitarra distorsionada y algunos
gritos desaforados. Vale destacarlos ya que oxigenan nuestro
querido rock nacional que hoy, salvo algunas excepciones, da lastima.
Por otra parte, no les falta
tampoco la critica social, ni el humor, la ironia o el absurdo, dicen: Nunca debí haberte tomado enserio.
/Siempre estoy donde quiero estar.
/Siempre estoy donde quiero estar.
/Pero me persigue un nubarrón,
/que garrón, qué garrón.
/Me persigue un nubarrón,
Son cuatro en total, aunque en sus recitales a veces invitan a otros artistas que aportan en escena desde otras disciplinas. La banda está formada por dos chabones y dos minas, una
en la bata, la otra, voz y teclado*; son todos laburantes que en este
momento estan recolectando guita a traves de Ideame para sacar un nuevo disco. La rubia se
ganó mi corazón cuando en una entrevista dijo que labura editando videos
en un canal de televisión sosteniendo una botella de birra con una mano
mientras con la otra formaba una pistola y hacia que se volaba los sesos.
Como
si esto fuera poco tienen un nombre genial: LOS RUSOS HIJOS DE PUTA.
*A veces se desnuda en los recitales.
sábado, 7 de febrero de 2015
Dos ingleses
Justin Bieber al revés
El otro dia descubri al anti-Justin Bieber: Jake Bugg, cantante inglés
que parece un joven Bob Dylan. Mientras Justin canta drogado por todo el
mundo temas edulcorados con 60000 arreglos musicales de sus
productores, Jake agarra la guitarra y compone canciones cuyas letras
parecen tener el aplomo y la sabiduria de un hombre experimentado que se
aventuró por el mundo y amó a mujeres de todo tipo. Ahora bien, lo
asombroso es que las escriba un pibe de apenas 20 años recien cumplidos; cosas
asi me hacen creer que no todo está tan mal en este mundo...En este
tema habla de lo dificil que es, ya siendo famoso, tener una relación
auténtica con alguien, lidiando además con los fotografos y los
periodistas acosadores. Si bien no tiene nada que ver con la temática,
hay una frase que cuando la escuché por primera vez, me hizo pensar en
otra cosa, pensé en la militancia, en los compañeros y en los desafios
que tenemos por delante. Dice: "toda esta gente nos quiere ver fallar
ahora"
Benjamin Black
Y a continuación les dejo un tema de un músico que
descubri hace poco de casualidad: Benjamin Clementine, joven ingles de
24 años, hijo de una mujer ghanesa. Para el asombro sentimental de las
masas, cuentan que antes de alcanzar la gloria, durante cierto tiempo
vivió en la calle acompañado sólo de su guitarra, con la cual tocaba
covers en subtes para conseguir dinero. un dia lo vieron productores
reconocidos y en poco tiempo debutó con un tema propio en un progrma
de televisión del prime time ingles. Sir Paul McCartney lo vio, vio su
genio musical, y desde ese momento lo alentó y lo ayudó a ser quien es
hoy: un piano y una voz que es comparada con las mejores de todos los
tiempos, cuya variación y poderío interpretativo nos pasean por una
impresionante variedad de emociones...que lo disfruten:
sábado, 31 de enero de 2015
Sobre la estructura económica nacional
A continuación comparto una nota publicada en la Revsta Morena, de lectura imprescindible.
Concentración y Centralización
En la Argentina de hoy sería casi
imposible afirmar que la economía no presenta altos niveles de concentración.
Hay quienes relacionan la dinámica inflacionaria actual con el abuso de
posición dominante por parte de los empresarios que buscan por esa vía
ganancias extraordinarias. También se sostiene que la concentración es uno de
los grandes obstáculos para el desarrollo económico, pues sin libre competencia
son débiles los incentivos privados para innovar tecnológicamente. Exponer
brevemente estos argumentos sirve para ilustrar la importancia que debe
asignársele al tema de la concentración.
En
la literatura económica, se denomina concentración al crecimiento del capital
por la plusvalía producida por ese mismo capital, lo que implica la
concentración de medios de producción. Se trata de un proceso principalmente
físico, que lleva al aumento de la dimensión de las unidades productivas, del
tamaño del capital invertido, del volumen total de la producción, de la mano de
obra empleada y de la productividad media de esos obreros empleados.
Por otro lado, la centralización del capital
consiste en que dos o más capitales independientes se unen formando uno solo.
El proceso de centralización del capital se realiza, ante todo, debido a la
competencia en la que los capitalistas más poderosos que disponen de grandes
capitales, vencen a los menos poderosos. Las grandes empresas utilizan
tecnología más avanzada y tienen una mejor organización de la producción y, por
ende, una mayor productividad del trabajo. Esto les proporciona una
considerable superioridad en la competencia. De esta manera, cada vez son
necesarios capitales más grandes para poder desarrollar exitosamente alguna de
las ramas de la producción y cada vez menos capitalistas controlan dichos
capitales.
Los procesos de concentración y centralización del capital están íntimamente vinculados entre sí, teniendo como consecuencia histórica la formación y consolidación de monopolios y oligopolios, es decir, la conformación de unidades productivas de grandes dimensiones que mantienen una presencia dominante en el mercado. Estas pocas empresas de gran tamaño operan sobre las reglas de la competencia, distorsionando la actuación del libre mercado y determinando precios independientemente de la demanda. Completa acá.
miércoles, 17 de diciembre de 2014
T.S & D.S
Lo politico en el texto, la cartografia que diseña el autor (?), la representación de la época, el testimonio del que da cuenta, el ritual que repite el escritor cada vez que se sienta a escribir, sus influencias, el primer libro que leyó, el primero que robó en una libreria de saldos, las editoriales independientes y la autogestión, el setentismo, la discusión con el "mercado", las escrituras del yo, las huellas del consumo cultural en el discurso, la relación con la tecnologia y las redes sociales, la relación entre lo bajo y lo alto, el género al que adscribe, etcetera, etcetera... A la hora de abordar un texto literario, ya sea en entrevistas, en reseñas, en articulos e incluso en libros enteros, a menudo la critica hace hincapie en esos aspectos; acaso atendibles, pero no centrales ni lo suficientenente útiles para pensar y resolver problemas prácticos y concretos de un escritor contemporaneo, en relación a la lengua castellana argentina y al contexto de inserción.
Damián Selci, desde la Revista Planta y otros medios, y especialmente luego de la publicación de su primera novela, Canción de la Desconfianza, es uno de las pocas voces que desde hace un tiempo insiste en cambiar la modalidad de la crítica. En términos generales, afirma que la critica fundamentalmente debe establecer valoraciones de los textos; postura que le valió comentarios que, en lugar de ampliar el debate, intentaron clausurarlo. A continuación dejo fragmentos de un par de entrevistas donde habla sobre este asunto:
"―El protagonista quiere ser “el moralista argentino”. ¿Por qué esa reivindicación de la moral?
―Es parte de una puja con la literatura social-demócrata. Para mí, un
porcentaje preocupantemente alto de los escritores que publican hoy no
se toman las cosas en serio, al igual que un porcentaje alto de
periodistas. En la novela lo planteo en el sentido de tomarse las cosas
en serio. A mí me gusta la crítica que le hace (Slavoj) Žižek al
cinismo. Dice que los cínicos son los que no creen en nada, cuya
creencia consiste en que los demás son todos unos tontos que se
toman en serio las cosas, mientras ellos están curados del espanto o
“esclarecidos”. Žižek dice que esos tipos son los que más creen, porque
para ellos la creencia es tan insoportable que tienen que
delegársela a los demás. En la literatura pasa mucho que los autores
que ratifican una posición cínica escriben poderosamente mal, porque
carecen del deseo de que la literatura produzca algo, desconfían de
ella, no creen que podría servir para algo más que para ganar prestigio
dentro las 2300 personas que consumen libros contemporáneos."
"―¿Por qué “establecer valoraciones honestas” es un problema?
―La premisa de funcionamiento de la narrativa social-demócrata es
la opción posmoderna de que hacer un juicio de valor es malo, es
totalitario, es “estalinista” (así lo calificó el crítico Quintín en
Perfil) y así es cómo ellos han logrado su propio autoritarismo, el
de la tolerancia, en el que todos pueden emitir una opinión mientras no
vaya contra ellos. Cuando alguien discute se lo excluye. Cuando uno
instaura un consenso socialdemócrata estético, donde todo es
blando, débil, bobo, el acompañamiento natural de eso es que la única
provocación puede venir por derecha. El ejemplo internacional más
conocido es (Michel) Houellebecq, un tipo que hace novelas malas,
pero que critica a la cultura hippie. No obstante, es un autor al que se
toma como medida de cómo uno puede salir del adormecimiento
socialdemócrata con más socialdemocracia pero provocadora de derecha.
Esa es la falsa alternativa que plantean las posiciones actuales." Completa acá.
"- ¿Qué se supone?
– El gusto de un crítico tiene
tres componentes: 1) conocimiento de la tradición, 2) conocimiento de la
literatura contemporánea, 3) apertura honesta a la novedad. Que a un
crítico “le guste” la poesía neobarroca o la novela de aventuras no le
importa a nadie.
- ¿Cómo se ejerce la crítica literaria en un mundo donde la felicidad es un imperativo y el consenso un ideal intelectual?
– Jorge Panesi, un profesor que tuve en la facultad, decía: el oficio
del crítico es el más injusto del mundo. Yo pensaba que se refería a que
si uno ejercía ese oficio con una mínima seriedad, iba a ser cascoteado
por medio mundo. Y es así. Pero ahora esa declaración se puede leer de
otra manera: el crítico siempre es “injusto” para un buen número de
personas.
Está mal visto que un crítico haga juicios de valor y
los argumente. El posmodernismo y esa benevolencia socialdemócrata es
todavía la ideología dominante para muchos.
A mí se me acusa
de autoritario por… ¡discutir! Los autoritarios no discuten, te meten
preso. Los socialdemócratas manejan un lenguaje orwelliano: cuando dicen
que quieren debate, quieren que te calles y los aplaudas; cuando
hablan de pluralismo, quieren un consenso monolítico. Cuando aparece el
crítico, tratan de expulsarlo de la discusión pública mediante la
estigmatización." Completa acá
Que Quintin lo haya acusado de estalinista no nos asombra, suele soltar expresiones hiperbólicas cada vez que se escandaliza, cual vieja amargada. Tampoco nos asombra cómo tituló la reseña la revista Ñ: Lavado de Cerebro; desde el vamos, un titulo tendencioso, mala leche. El autor es el escritor y critico cordobes Flavio Lo Presti, otro que, como le pasó a muchos con Fogwill, pisó el palito. En una entrevista declaró esto:
"¿No
es un poco contradictorio esto? ¿Cómo se hace para no dejar afuera al
lector y -al mismo tiempo- establecer criterios estéticos, que es lo que
debe hacer la crítica?
F-
No estoy capacitado para responder esto. Yo soy un crítico malo,
perezoso y reactivo. Como tuve una vida muy mala, sin planificación de
ningún tipo (soy un poco la cigarra del cuento) y como no tengo herencia
(es más, mi familia y yo somos un modesto frente contra deudas que nos
acosan desde que tengo memoria) estoy obligado a poner el cuerpo
trabajando y no tengo el tiempo que haría falta para tener una formación
más sólida. De a poco he ido tomando la decisión de confiar en mí, en
mi manera de leer, en mi gusto (que no es una roca, es más bien un
bloque de azúcar vieja) y he perdido de vista el gran panorama de la
crítica. A decir verdad, y sin ánimo de polemizar, no me interesa mucho
lo que produce: sus cuestiones siempre me aburren (y esto remite a la
respuesta anterior: si alguien llega a leer esta entrevista, va a decir:
"¿qué le pasa a este estúpido, ignorante, resentido?", sin considerar
que a mí no me molesta que dedique su vida entera a esos problemas que a
mí no me interesan, ni pretendo que deje de hacerlo)." Completa acá.
Increible; tal cual como definió Damián más arriba, en la entrevista concedida al portal digital Nan: "no se toman en serio las cosas".
Además de la honestidad intelectual, ¿qué otros aspectos debe tener en cuenta un critico comprometido con su trabajo? T.S. Eliot, en "Función de la critica y función de la poesia" (1965), libro de gran actualidad que compila una serie de conferencias sobre la poesia y la critca inglesas de los últimos tres siglos, dice algunas cosas al respecto; me limito a transcribrir algunos fragmentos:
*¿Qué es la poesia? ¿Es esto un buen poema? Constituyen pues, las dos metas teóricas de toda labor crítica.
*Lo primordial en todo crítico es su aptitud para seleccionar el buen poema y rechazar el malo: reconocer el buen poema nuevo que responde propiamente a las nuevas circunstancias es la mejor prueba de su aptitud.
*...El lector ya formado, se enfrenta con algo nuevo en su tiempo y descubre un nuevo criterio poético de acuerdo con el cual considerarlo.
*Creo, más bien, que en una época en que la función de la poesia es algo sobre lo que hay un acuerdo general es más fácil que se de una minuciosa consideración, verso por verso, de aciertos y de errores expresivos tan notoriamente ausente de la critica de nuestro tiempo, una crítica que parece exigir a la poesia no de que esté bien escrita si no que sea "representativa de la época." Deseraria yo que prestásemos más atención a la propiedad expresiva, a la claridad u oscuridad, a la presición o impresición gramatical, a la palabra justa o inadecuada, levantada o vulgar, en nuestro verso; en fin a la buena o mala crianza de nuestros poetas.
*Me limito a sugerir que podemos aprender mucho sobre crítica y poesia si contemplamos la historia de la critica como algo más que un simple catálogo de sucesivas nociones sobre poesia: como un proceso de reajuste entre la poesia y el mundo en el cual y para el cual se produce.
*Acaso el estudio de la critica como un proceso de readaptación y no como una serie de azarosas conjeturas, nos ayude a extraer algunas conclusiones acerca de lo que es permanente en poesia y lo que es expresión del espiritu de una época, descubriendo lo que cambia, cómo y por qué, y acaso lleguemos a aprehender lo que no cambia. Examinando lo que ha parecido importante en una época y a otra, examinando afinidades y diferencias, podemos esperar un ensanchamiento de nuestra limitación y la desaparición de algunos de nuestros prejuicios.
jueves, 11 de septiembre de 2014
Algunas cosas
1- Los años se disuelven en meses, los meses en días, los días
en horas, en minutos, en segundos y los segundos huyen. No los logrará atrapar,
señoritingo de mi corazón. Se escurren. Se escapan. ¿Qué soy yo? Tan sólo un
número de segundos que se han escurrido. Y el resultado: nada. ¡Nada!.
Witold Gombrowicz - Cosmos.
2- Ella se
abrió el tapado, y lo volvió a cerrar en una fracción de segundo, pero alcancé
a ver bien las tetas más espléndidas que ojo humano haya contemplado alguna vez
en este planeta. Mario Levrero - Dejen todo en mis manos.
3- - Te amo.
Spencer suspiró:
- Yo también.
La comunicación se cortó, Spencer se apartó lentamente del teléfono.
- Nunca diga "yo también"- dijo Arroyo
- ¿Qué?
- Asentir siempre es un rol pobre... - prosiguió el gordo-. En el amor, en
el odio, en la guerra o en los negocios vale la iniciativa: el que tira la
primera piedra o dice la primera palabra delimita el terreno, tiene una movida
más, como en el ajedrez: juega con las blancas... En la vida hay que intentar
que a uno no le toquen siempre las negras...
- ¿De qué me habla?- reaccionó Spencer.
- Perdone, lo veo abstraído... - se disculpó el gordo-. Pero al oírlo hablar
por teléfono pensé que hay relaciones en las que siempre es uno el que maneja
el verbo, mientras el otro queda limitado al "también" y al
"tampoco". Y decía que asentir siempre me ha parecido un gesto
pobre... Yo, al menos, siempre he pensado así...
- Yo también. Juan Sasturain - Los sentidos del agua.
4-. En una sociedad opulenta como Estados
Unidos, las regalías dejan bien claro al poeta que la poesía no es popular
entre los lectores. Para cualquiera que trabaje en este medio, creo que esto
debía ser más un motivo de orgullo que de vergüenza. El público lector ha
aprendido a consumir incluso la mejor narrativa como si fuera sopa. Ha
aprendido a mal emplear incluso la mejor música, al usarla de fondo para el
estudio o la conversación. Los ejecutivos empresariales pueden comprar buenos
cuadros y colgarlos en sus paredes como trofeos de estatus. Los turistas pueden
"hacer" la gran arquitectura en un tour guiado de una hora. Pero gracias a Dios la poesía aún es
difícil de digerir para el público; todavía tiene que ser "leída",
esto es, hay que llegar a ella por un encuentro personal, o ignorarla. Por
penoso que sea tener un puñado de lectores, por lo menos el poeta sabe algo
sobre ellos: que tienen una relación personal con su obra. Y esto es más de lo que
cualquier novelista de bestsellers
podría reclamar para sí. W. H. Auden - Breve defensa de la poesía.
5-
Vos tenés un montón de mierda
en la cabeza, le dije,/ por eso no entendés./ Los chicos de los suplementos
culturales/ y los chicos de las cátedras de sociales/ te arruinaron la forma de
pensar/ y te quitaron la libertad./ Entonces ella se paró, dio un portazo y se
fue./ Fui a internet y puse una versión de Cum on feel the noise por Oasis./ Vi
que ella se había olvidado la cartera encima de mi cama./ De todas maneras
habría encontrado otra excusa/ para volver al día siguiente. Santiago LLach- Discusión.6- Me he comido/ las ciruelas/ que estaban en/ la hielera, / las cuales/ probablemente tú/ guardabas para/ el desayuno./ Perdóname,/ estaban ricas,/ tan dulces/ y heladas. William Carlos Williams- Esto es solo un decir.
7- ...se produjo un silencio especial, un silencio que ni los diccionarios musicales ni los diccionarios filosóficos registran, como si el tiempo se fracturara y corriera en varias direcciones a la vez, un tiempo puro, ni verbal ni compuesto de gestos o acciones. Roberto Bolaño – Amuleto.
8- …La situación es ésta: / Mientras ellos estaban/ Por una poesía del crepúsculo/ Por una poesía de la noche/ Nosotros propugnamos/ La poesía del amanecer./ Este es nuestro mensaje,/ Los resplandores de la poesía/ Deben llegar a todos por igual/ La poesía alcanza para todos./ Nada más, compañeros/ Nosotros condenamos/- Y esto sí que lo digo con respeto-/ La poesía de pequeño dios/ La poesía de vaca sagrada/ La poesía de toro furioso./ Contra la poesía de las nubes./ Nosotros oponemos/ La poesía de la tierra firma/ -Cabeza fría, corazón caliente/ Somos tierrafirmistas decididos-/ Contra la poesía de café/ La poesía de la naturaleza/ Contra la poesía de salón/ La poesía de la plaza pública/ La poesía de protesta social./ Los poetas bajaron del Olimpo. Nicanor Parra – Manifiesto.
9- No tengo ni dinero, ni recursos, ni esperanzas. Soy el hombre más feliz del mundo. Hace un año, hace seis meses, pesaba que era un artista, ya no lo pienso, yo soy. Todo lo que era literatura se ha desprendido de mí. No hay más libros que escribir. Entonces ¿esto qué es? No es un libro. Es un libelo, una difamación. Es un prolongado insulto, en un escupitajo arrojado a la cara del arte, un puntapié en el culo de Dios, del hombre, del destino, del tiempo, del amor, de la belleza… Henry Millar - Trópico de Cáncer.
10- Los chicos ponen monedas en las vías, / miran pasar el tren que lleva gente/ hacia algún lado. / Entonces corren y sacan las monedas/ alisadas por las ruedas y el acero; / se ríen ponen más/ sobre las mismas vías/ y esperan el paso del próximo tren. / Bueno, eso es todo. Fabián Casas – Paso a nivel en Chacarita.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

