jueves, 11 de septiembre de 2014

Algunas cosas



1- Los años se disuelven en meses, los meses en días, los días en horas, en minutos, en segundos y los segundos huyen. No los logrará atrapar, señoritingo de mi corazón. Se escurren. Se escapan. ¿Qué soy yo? Tan sólo un número de segundos que se han escurrido. Y el resultado: nada. ¡Nada!. Witold Gombrowicz - Cosmos.



2- Ella se abrió el tapado, y lo volvió a cerrar en una fracción de segundo, pero alcancé a ver bien las tetas más espléndidas que ojo humano haya contemplado alguna vez en este planeta. Mario Levrero - Dejen todo en mis manos.



3- - Te amo. Spencer suspiró: - Yo también. La comunicación se cortó, Spencer se apartó lentamente del teléfono. - Nunca diga "yo también"- dijo Arroyo - ¿Qué? - Asentir siempre es un rol pobre... - prosiguió el gordo-. En el amor, en el odio, en la guerra o en los negocios vale la iniciativa: el que tira la primera piedra o dice la primera palabra delimita el terreno, tiene una movida más, como en el ajedrez: juega con las blancas... En la vida hay que intentar que a uno no le toquen siempre las negras... - ¿De qué me habla?- reaccionó Spencer. - Perdone, lo veo abstraído... - se disculpó el gordo-. Pero al oírlo hablar por teléfono pensé que hay relaciones en las que siempre es uno el que maneja el verbo, mientras el otro queda limitado al "también" y al "tampoco". Y decía que asentir siempre me ha parecido un gesto pobre... Yo, al menos, siempre he pensado así... - Yo también. Juan Sasturain - Los sentidos del agua.



4-. En una sociedad opulenta como Estados Unidos, las regalías dejan bien claro al poeta que la poesía no es popular entre los lectores. Para cualquiera que trabaje en este medio, creo que esto debía ser más un motivo de orgullo que de vergüenza. El público lector ha aprendido a consumir incluso la mejor narrativa como si fuera sopa. Ha aprendido a mal emplear incluso la mejor música, al usarla de fondo para el estudio o la conversación. Los ejecutivos empresariales pueden comprar buenos cuadros y colgarlos en sus paredes como trofeos de estatus. Los turistas pueden "hacer" la gran arquitectura en un tour guiado de una hora. Pero gracias a Dios la poesía aún es difícil de digerir para el público; todavía tiene que ser "leída", esto es, hay que llegar a ella por un encuentro personal, o ignorarla. Por penoso que sea tener un puñado de lectores, por lo menos el poeta sabe algo sobre ellos: que tienen una relación personal con su obra. Y esto es más de lo que cualquier novelista de bestsellers podría reclamar para sí. W. H. Auden - Breve defensa de la poesía.
5-  Vos tenés un montón de mierda en la cabeza, le dije,/ por eso no entendés./ Los chicos de los suplementos culturales/ y los chicos de las cátedras de sociales/ te arruinaron la forma de pensar/ y te quitaron la libertad./ Entonces ella se paró, dio un portazo y se fue./ Fui a internet y puse una versión de Cum on feel the noise por Oasis./ Vi que ella se había olvidado la cartera encima de mi cama./ De todas maneras habría encontrado otra excusa/ para volver al día siguiente. Santiago LLach- Discusión.
6- Me he comido/ las ciruelas/ que estaban en/ la hielera, / las cuales/ probablemente tú/ guardabas para/ el desayuno./ Perdóname,/ estaban ricas,/ tan dulces/ y heladas. William Carlos Williams- Esto es solo un decir.
7- ...se produjo un silencio especial, un silencio que ni los diccionarios musicales ni los diccionarios filosóficos registran, como si el tiempo se fracturara y corriera en varias direcciones a la vez, un tiempo puro, ni verbal ni compuesto de gestos o acciones. Roberto Bolaño – Amuleto.
8- …La situación es ésta: / Mientras ellos estaban/ Por una poesía del crepúsculo/ Por una poesía de la noche/ Nosotros propugnamos/ La poesía del amanecer./ Este es nuestro mensaje,/ Los resplandores de la poesía/ Deben llegar a todos por igual/ La poesía alcanza para todos./ Nada más, compañeros/ Nosotros condenamos/- Y esto sí que lo digo con respeto-/ La poesía de pequeño dios/ La poesía de vaca sagrada/ La poesía de toro furioso./ Contra la poesía de las nubes./ Nosotros oponemos/ La poesía de la tierra firma/ -Cabeza fría, corazón caliente/ Somos tierrafirmistas decididos-/ Contra la poesía de café/ La poesía de la naturaleza/ Contra la poesía de salón/ La poesía de la plaza pública/ La poesía de protesta social./ Los poetas bajaron del Olimpo. Nicanor Parra – Manifiesto.
9- No tengo ni dinero, ni recursos, ni esperanzas. Soy el hombre más feliz del mundo. Hace un año, hace seis meses, pesaba que era un artista, ya no lo pienso, yo soy. Todo lo que era literatura se ha desprendido de mí. No hay más libros que escribir. Entonces ¿esto qué es? No es un libro. Es un libelo, una difamación. Es un prolongado insulto, en un escupitajo arrojado a la cara del arte, un puntapié en el culo de Dios, del hombre, del destino, del tiempo, del amor, de la belleza… Henry Millar - Trópico de Cáncer.
10- Los chicos ponen monedas en las vías, / miran pasar el tren que lleva gente/ hacia algún lado. / Entonces corren y sacan las monedas/ alisadas por las ruedas y el acero; / se ríen ponen más/ sobre las mismas vías/ y esperan el paso del próximo tren. /  Bueno, eso es todo. Fabián Casas – Paso a nivel en Chacarita.

martes, 2 de septiembre de 2014

Raimondi debería ser el Ministro de Cultura de La Nación


HACER POLÍTICA CULTURAL ES HACER POLÍTICA

Hoy renuncié al cargo de director del Instituto Cultural de Bahía Blanca, el que había asumido en diciembre de 2011, por no compartir el cambio de orientación política del gobierno del que formaba parte. No fue una decisión fácil. En política, 2 + 2 no siempre da 4. El peronismo, por si fuera poco, tiene casi la extensión del mundo conocido.
Hacer política cultural es hacer política en su sentido más extenso: es proyectar modos de hacer sociedad. Esos modos son muchos, porque se puede privilegiar esto o aquello; en esas diferencias está la política. Los lineamientos de una política cultural no pueden estar aislados o desajustados con los presupuestos generales de la política de un gobierno; caso contrario, más tarde o temprano pierden su sentido y legitimidad, su potencia y capacidad de multiplicación.
A lo largo de estos dos años y ocho meses, en un trabajo que involucró a casi todos los actores de la sociedad, se trabajó con la voluntad insistente de ampliar los espacios públicos, de descentralizar los circuitos y promover las acciones en los barrios, de privilegiar y generar mejores condiciones para los artistas de la ciudad, de ubicar definitivamente a Bahía Blanca en el mapa de festivales y encuentros nacionales, de dar centralidad a diversas manifestaciones populares (desde una peña folklórica hasta la preparación de una cazuela de camarón), de reconocer la necesidad de revisar la historia de la ciudad, de producir una instancia estatal de articulación con la producción independiente, etc. En fin, a lo largo de este período se pudo demostrar que diseñar y ejecutar una política cultural pública es un modo concreto y eficaz de generar transformaciones en la vida social a partir de una idea de la ciudad. ¿Qué manifestó la dinámica cultural de la ciudad en estos años? Que Bahía Blanca tiene su versión plural, heterogénea, abierta. Que Bahía Blanca puede ser una ciudad más amable donde vivir.
Tuvimos los carnavales más grandes y populares de una ciudad supuestamente apática. Los artistas locales estuvieron presentes en la casi totalidad de las acciones, con un grado de visibilidad inédito en los últimos tiempos. Los espacios públicos, ya no solo el Parque de Mayo, sino el Independencia, el de la Ciudad, el Illia, el Paseo de las Esculturas, muchísimas plazas, el mismísimo balneario Maldonado y ahora hasta el recinto del Concejo Deliberante se volvieron por insistencia espacios de encuentro. El Teatro Municipal, del que pudimos festejar los 100 años, tuvo su actividad frenética habitual, pero se generaron además como pocas veces actividades en todos los barrios de la ciudad, haciendo teatros y auditorios de clubes, sociedades de fomento y delegaciones, como lo demostró el programa ya clásico de las vacaciones de invierno. Se transformó la Estación Sud en un verdadero complejo cultural con cientos de recitales y lecturas en su Confitería y acciones constantes en la Salita de la Estación, el nuevo taller de Los Chopen, el ¡destinado a ser ampliado! Museo del Deporte y la Plaza del Tango. Sacamos la historia de la ciudad del subsuelo y llevamos, después de muchos intentos previos fracasados, el Museo Histórico al gran edificio del ex hotel de Inmigrantes, con una narrativa nueva capaz de presentar las tensiones y conflictos de esa Bahía Blanca de la que poco se habla: la mapuche, la anarquista, la peronista... Dimos contenido al Centro Cultural Malvinas de Zelarrayán y Cuyo en un trabajo conjunto con los veteranos de guerra, relegados durante tanto tiempo de una palabra pública. Regularizamos con convocatorias y selecciones dos herramientas claves de financiamiento para los artistas y asociaciones de la ciudad, como son el Fondo Municipal de las Artes y la ordenanza de Solidaridad Cultural, cumpliendo con las entregas establecidas. Sacamos a las bibliotecas populares a la calle: con el bosque que crecerá sobre Parchappe y con los picnics de bibliotecas en el Paseo de las Esculturas. Afianzamos un cronograma de encuentros y festivales que hace de nuestra ciudad un polo cultural de renombre a nivel nacional: de teatro, de cine, de poesía, de murga, de circo, de guitarra, de animación, de tango, de música electroacústica, artes visuales, artesanos, candombe, hip-hop, folklore, etc. Mejoramos el programa de la Comedia Municipal, único en el país, con jurados cada vez más renombrados, nuevas incorporaciones al elenco y la edición de cuadernillos para que los docentes trabajen antes y después de ver las obras. Mediante un largo e intenso proyecto de ordenanza favorecimos que los espacios culturales independientes de la ciudad tengan un futuro sobre bases sólidas, y añadimos, con un Fondo de Fomento específico para ellos, una nueva herramienta de financiamiento destinada a la producción local. Hicimos del Coloso Cultural en Villa Mitre un auténtico centro de la cultura popular, con milongas, peñas, ferias y los más variados encuentros. Reorganizamos y duplicamos el programa de talleres. Afianzamos el Encuentro Nacional de Artesanos como una de las grandes fiestas federales de la ciudad, justificando sin dar lugar a duda su presencia en la plaza Rivadavia. Marcamos con numerosos proyectos conjuntos la tendencia de la articulación necesaria entre el Instituto y las cinco escuelas de arte de la ciudad, más allá de sus lógicas administrativas distintas. Comprendimos la Fiesta del Camarón y el Langostino como la gran fiesta comunitaria destinada a revisar la relación tan complicada como clave entre el puerto, la ciudad y la región, con noches multitudinarias y la cazuela gigante como centro de atención, e impulsamos las primeras dos ediciones de la fiesta de otra comunidad fundamental: la de la Carne, en Gral. Cerri, con las vaquillonas al asador que se corresponden con su historia productiva. Generamos los primeros encuentros de orquestas escuela de la ciudad con el fin de darle visibilidad a los programas insustituibles de White y del barrio Miramar. Planteamos la necesidad de abordar la cultura desde su perspectiva educativa, haciendo de las aulas de la ciudad laboratorios donde pensar agenda política con el proyecto en torno a la historia social del arroyo Napostá. Con la señalización y recuperación patrimonial de la llamada Zanja de Rosas y la casa-azotea de Pronsato, mediante un convenio con el área de arqueología de la UNS, mostramos la convicción de que una política cultural se sostiene desde el reconocimiento del territorio. Además expandimos y diversificamos las estrategias de comunicación, claves para propagar una agenda día a día más numerosa de actividades: nueva página de facebook, spots radiales semanales, spots de televisión, nueva página web con nuevas herramientas como el mapa virtual y los 360°, y además la primera revista del Instituto, Rompeviento, 19 números con tiradas de 5000 ejemplares distribuidos en todas las unidades sanitarias del partido.
No tengo una formación política clásica, ni relación orgánica o adscripción estricta a ninguna agrupación en particular. Soy de una generación que ha tenido una relación difícil con la política: la que vivió parte de su adolescencia durante la dictadura, se entusiasmó con la primavera alfonsinista y atravesó con decepción los gobiernos menemistas y de la Alianza. Tal vez por eso estoy entre quienes pudimos ver en el proyecto del gobierno nacional actual la recuperación y actualización de planteos e intenciones de las grandes tradiciones democráticas argentinas. Dos de esos planteos fundamentales son, sin duda, la necesidad de recuperar la política como valor y la de volver a hacer presente el Estado en la vida cotidiana de todos.
Yo le agradezco por lo tanto al intendente Gustavo Bevilacqua la posibilidad que me dio de ocupar un rol en el Estado municipal y ejercer esa enorme responsabilidad de trabajar para mejorar la vida común. Traté de hacerlo con la mayor pasión y el mayor compromiso. Vivimos en una sociedad donde hacer política y ejercer un cargo público son acciones consideradas todavía desde la desconfianza. Eso es por supuesto el resultado de una formación democrática aún muy reciente, en la que hace falta seguir trabajando; desde la política. Porque no hay más que la política para hacer mejor política. Una renuncia también es un ejercicio de la política.
Gracias a todos los compañeros del gobierno con quienes pude trabajar a lo largo de este tiempo, desde los secretarios a cada uno de mis colegas municipales que mueven con su trabajo el día a día de la ciudad, y por supuesto muchísimas gracias a mis compañeros del Instituto Cultural, en todas sus áreas, con quienes de forma esforzada y constante pudimos armar un equipo impresionante. Pero las gracias en esta ocasión son sobre todo a los vecinos y ciudadanos (¡incluidos los artistas, claro!) con quienes corroboramos a lo largo de estos dos años y ocho meses el lema “CULTURA ES TRABAJO COLECTIVO”. Aprendí muchísimo de cada uno. A seguirla. —


COMENTARIO DE MARIO ORTIZ, escritor y poeta de Bahia.

 

El poeta argentino más grande de este país, un intelectual de formación rigurosísima, una extraordinaria persona y muchas cosas más estuvo al frente del Instituto Cultural de nuestra ciudad. ¿Qué se podía esperar de semejante acontecimiento? Las cosas maravillosas que efectivamente ocurrieron y que no fueron obra del milagro sino de un trabajo duro y parejo que el equipo de trabajo que él coordinaba llevaron adelante.
Un pena, y una alegría. Nuestra ciudad en conjunto pierde muchísimo, pero la renuncia de Sergio es un mensaje de dignidad y coherencia. La política es construcción de poder y consensos, pero no todo puede ser lo mismo. El fin NO justifica cualquier medio. Su renuncia es también una denuncia. No se puede bastardear la política como se está haciendo en estos momentos. Como él dice, fuimos una generación que creció en la desconfianza de lo político. Costó reconstruirla. Y ahora, de pronto una mañana nos enteramos de que esta ciudad tiene otro color, que lo que era oposición, ahora es oficialismo, que las personas pueden traicionar los votos de sus electores. El intendente y sus concejales que se pasaron de bando deberían seguir el mismo camino de Sergi: renunciar para hacer política en el massismo. Pero no lo van a hacer. El gobierno d este intendente a partir de ahora será legal, pero no legítimo. Es un usurpador. El sillón de Bordeu está vacío. Sedevacantismo. Va a costar, claro que va a costar reponerse de esto. Pero el ejemplo de Sergio ilumina, alienta. Por eso es una alegría en medio de la tristeza. Ese es mi gran amigo, un tipazo, el mejor poeta vivo de la Argentina. Vamos, Sergio, que el Diccionario Crítico de la Lengua espera que lo termines.

martes, 5 de agosto de 2014

La viuda de Klose



Klose trabajaba con editores que ganaban 
menos aguinaldos que él
y que el último orejón de la fábrica
de rodamientos de Miroslav, su primo.
A Klose no le importaba, nunca le importó
todo lo demás;
era calvo y redactaba correctas
columnas sobre formidables corruptos.

De la última serie de panfletos
-los manuscritos ergonómicos y filantrópicos-
la viuda de Klose
salvaguarda con desvelo y recelo
el preferido pendrive
cuyo celebre archivo es un texto titulado:
Carta a los honorables concejos deliberantes.

Nada lo separa del instante
en que redactó por ultima vez cada palabra,
como si el teclado de la computadora
estuviera saborizado
como si los dedos sudaran las comas,
menudo laburo
hizo Klose sin caer en regodeos:
la sutileza del desvergonzado que se
sabe de antemano cabezón y payaso.

La viuda de Klose se alista para ir a bailar a un resto bar
aunque le sobran los motivos para verse insultada
por las danzarinas,
tal vez ella
solloce,
tal vez ella
noquee
a su compañera profesora
de lengua
si le hace acordar,
cuando le traiga el trago,
que mientras alguien izaba la bandera
de la Provincia de Buenos Aires
a Klose le vaciaron un cartucho
en la sabiola
creyendo que era
un bloguero independiente.

viernes, 1 de agosto de 2014

La rabia brilla por su anuencia


Sobre Rabia, de Sergio Bizzio. Interzona, 2004.



En el poema titulado Malpaso todavía adentro de un huevo de su padre, de Daniel Durand, se lee: “ya no escribimos de los negros hace rato, porque somos negros los que escribimos”. Bizzio, al parecer, no se enteró. En efecto, la construcción de los personajes es el aspecto más débil de la novela. Los protagonistas son José María y Rosa, albañil y mucama respectivamente: él vive en el conurbano, ella escucha a Cristian Castro, él se declara cumbiero de alma, ella es tan ingenua como una empleada doméstica de las telenovelas de Telefe. ¡Además ven juntos el programa de Chiche Gelblung! José María odia su pueblo natal, aunque nunca se sabe por qué. Tampoco se justifica el enamoramiento adolescente que ocurre entre ellos; tal vez, de acuerdo con la conciencia social del autor, así de simple se enamoran dos adultos pobres: los diálogos en esas primeras escenas, son de una candidez que, para seguir con las comparaciones televisivas, parece el guión de una producción de Polka, con la dirección del peor Campanella costumbrista. Por otra parte, Rosa “no es linda pero tiene un millón de buenas intenciones”; José María es noble y sacrificado, o sea, es pobre pero honrado. Si lo que intenta hacer Bizzio es dejarle en claro al lector qué tipo social está abordando, no se entiende por qué no se esforzó en pensar algunas caracterizaciones más ingeniosas; recurre a una cantidad de lugares comunes que no se puede creer. En definitiva, esto es lo que daremos en llamar como literatura cheta: impostada, incapaz de mimesis y representación socio-lingüística, pero necesariamente progre; en otras palabras, noble y condescendiente con el sujeto obrero. Bizzio es un claro ejemplo de esto último; por momentos trata a los personajes como si fueran ositos de peluche.
No obstante, vale la pena leer el texto por  cuestiones estilísticas. Menciono algunas: los adjetivos, como le encantaba a Pound, se limitan a presentar (tratamiento directo de la cosa y economía de palabras). También son destacables las numerosas subordinadas que estructuran apropiadamente los ritmos narrativos, en una novela breve cuyos personajes nunca se quedan quietos. Por último hay una buena cantidad de imágenes bien concebidas y nítidas que ayudan al lector a no perderse en el escenario-mansión donde transcurren la mayoría de los acontecimientos.

martes, 29 de julio de 2014

Y justicia para todos. Vol I

Compilado de mis estados de Facebook. Vol I.

"Las personas que critican al Diego por "ignorante y drogadicto" son exactamente las mismas personas que alguna vez tomaron Activia y se sintieron sanas; leyeron la Revista Viva; usaron jeans con ojotas y al ver Masterchef creyeron que estaban viendo un programa diferente".

"10 am aproximadamente: estoy esperando que me atiendan en la oficina de un importante organismo estatal. hay mucha gente esperando, varios gremialistas de un gremio picante. toda la escena es pateticamente graciosa, me río: gritos, teléfonos sonando una tras otro y tumulto: en la fila no se sabe quién está primero, quien segundo, quién último. Brasil decime qué se siente: una chica de las que atiende se acerca y me dice casi al oido, casi susurrandome: a vos te atiendo primero porque sos el unico que sonríe. Mastercard esto tampoco tiene precio".

"Una de mis capacidades diferentes es preparar un buen gin tonic. en breve..."

"Los bosteros que están enojados con Román por su "alejamiento" son los mismos que todavía extrañan a la ex novia, le hacen escenas de celos a la actual porque temen que los cague como la anterior y es altamente probable que alguna vez hayan usado camperas de jean con corderito adentro."

"Bien ahora que pasó San valentín (?), voy a decir algo que lo podría decir de una manera simple pero que lo voy a decir de una manera sofisticada para parecer inteligente y exhibir una vez más, en esta feria de vanidades llamada facebook, cúanto he leido-. EN UN LIBRO QUE SE LLAMA FRAGMENTOS DE UN DISCURSO AMOROSO, ROLAND BARTHES dice que en las relaciones amorosas-sexuales, lo obsceno es lo contrario a lo que comúnmente pensamos que es obsceno, es decir lo genital, lo pornográfico, los fluidos. Barthes dice que eso no es obsceno, dice que lo verdaderamente obsceno, en cambio, es el discurso excesivamente meloso: cuchi, mamu, te amo hasta el infinito, bebota de mi corazón, sos mi vida, bichi, batatita, budincito, pasteldepapita, etc, etc. y expresiones de ese tipo que abundaron el viernes.
Loco, no sean TAN OBSCENOS.
 
pd: quién escribe no trata de parecer un superado insoportable ya que no se encuentra exento de haberle dicho lo mismo a alguien en toda su vida, por eso pueden llamarlo insoportable de todas formas, pero no así superado".

 

lunes, 23 de junio de 2014

El tímido verborrágico

Escuchar a Horacio Gonzalez es una experiencia placentera. A veces disiento, pero es notable que alguien con un prosa barroca  y una oralidad no menos compleja, sea tan coherente; piensa y habla cotidianamente así,  de un modo oscuro y hermético, como si estuviera leyendo a Hegel, tanto al pedir un café en un bar como al dar una clase académica. 
Esto tiene que ver con un principio constructivo que sostengo y defiendo: el estilo no es un adorno (o no debe serlo), es un conjunto de recursos retóricos para hacer más eficaz la comunicación y la profundidad del tratamiento de un determinado tema. Horacio no cancherea cuando habla difícil o cuando escribe con sus volteretas sintácticas usando un léxico amplio, diverso. Horacio busca la precisión; vemos cómo usa el lenguaje desde su función eminentemente práctica: lo supedita a la intervención en el debate público, con compromiso y honestidad intelectual, buscando los argumentos necesarios y pertinentes aunque eso implique pegar mil vueltas; no hay, por lo demás, erudición jactanciosa, sino sólo un recurso más para perfeccionar la coherencia entre lo que piensa y dice. Alguien me objetará: “pero qué ingenuidad, eso es tan aristotélico”. Yo le respondo: no importa, todavía en Occidente los problemas son los mismos. Con Horacio nos damos cuenta que la erudición no es una colección de citas de alta cultura, es una caja de herramientas siempre lista para interpretar una idea, para relacionar, contextualizar, historizar y poner, lo que sea, en el lugar que le corresponda. En decir, para ver al objeto que se analiza con mayor claridad y distinción. Uy: ahora alguien va a decir que esto es basura moderna, que es excesivamente deudor del método cartesiano. No importa, ya lo dijo Cristina hace poco en la plaza del 25: tenemos que ser un poco más claros. Y Gonzalez, paradójicamente, que es complicado, difícil de entender, en realidad es claro, transparente. No obstante, tal vez debamos acostumbrarnos a que claridad no es sinónimo de simple y fácil, claridad no implica allanar caminos. Con Horacio hay que hacer un esfuerzo.

Hace poco en el programa de radio la Otra, de Oscar Cuervo le hicieron una entrevista muy buena, habló de todo, con esa voz trémula que lo revela tímido como él mismo se caracterizó alguna vez. ¿Por qué es muy buena la entrevista? Porque los entrevistadores le brindan tiempo para que desarrolle sus ideas, para que se explaye.


viernes, 2 de mayo de 2014

Kanye Oeste

Lo mejor del pop contemporáneo definitivamente es Kanye West: un rapper fino, sofisticado, con una poética que trasciende los lugares comunes del estereotipo del gansta misógino. Es un artista pop con pretensiones de vanguardia: se nutre de otras tradiciones como el jazz, el soul, el rock, el minimalismo, la música electrónica. Acá pueden ver un video clip que, en realidad, es un corto de 30 minutos; compuesto de tres partes, contiene una ópera, un ballet y un banquete. Extraordinario: